Chapter 1
Capítulo 1 Un matrimonio sin amor
La bruma nocturna de la ciudad se infiltraba por los ventanales de la oficina de Álvaro Cárdenas, difuminando las luces doradas como un espejismo. Afuera, la metrópolis nunca dormía; se escuchaba el murmullo lejano de coches, el suspiro metálico de la brisa moviendo hojas secas y el eco distante de una sirena que desaparecía con rapidez.
Dentro, el silencio era absoluto, roto solo por el latir acelerado del reloj de pared.
Sofía Méndez se mantuvo firme, aunque sus dedos temblaban ligeramente sobre la carpeta negra que sostenía entre las manos. La artesana de telas y bocetos estaba acostumbrada a lidiar con la presión de pasarelas y clientes exigentes, pero este momento era distinto: no era un desfile, ni una presentación mediática; era un puente frágil hacia la salvación que pendía de un acuerdo insólito.
De pie frente a él, ÁLVARO CÁRDENAS la miraba con una mezcla imposible de intensidad y cansancio. Su rostro cincelado parecía tallado por años de decisiones implacables, pero en sus ojos se escondía algo más, un brillo frío que amedrentaba y, a la vez, parecía reconocer un secreto compartido.
—Entonces —dijo Álvaro, con la voz grave y contenida—, ¿estás segura? Un matrimonio por contrato. No un juego, ni una alianza pasajera. Esto es un pacto que puede salvarnos... o condenarnos.
Sofía tragó saliva. La carpeta que apretaba entre sus manos contenía un resumen conciso: términos claros, cláusulas letales, condiciones para anular el trato en caso de traición o incumplimiento. Nadie fuera de esa habitación debía conocer nunca ese acuerdo.
—No tengo opción —respondió con voz firme, aunque una sombra de miedo cruzó su mirada—. Mi carrera está en ruinas. Viviana Soler ha sembrado rumores, y no solo sobre mí. Quiere quebrar todo lo que Álvaro Cárdenas ha construido... y va directo a matarme profesionalmente.
Álvaro carraspeó, cruzando lentamente la sala hacia la mesa, donde dejó caer un bolígrafo negro con un chasquido seco.
—Por eso hemos llegado a esto —continuó, sin apartar la mirada—. Mi reputación también está en jaque. Una unión ante el mundo nos dará fuerza. Un matrimonio sin amor, sin más que un contrato y acuerdos firmados. Pero debe parecer real.
Sofía fue incapaz de contener la ironía en su risa seca.
—Tú, el hombre que controla la ciudad, fingiendo un matrimonio con una mujer a la que apenas conoce.
—Y tú, la diseñadora caídita, jugando a ser la salvadora de un imperio —replicó él—. No es un juego, Sofía. Es un todo o nada.
El sonido de la lluvia empezó a golpear contra los ventanales, modulando el ritmo tenso del diálogo con su caos natural. Conforme las gotas resbalaban, el aire se espesor, cargado no solo por la humedad, sino por un secreto no dicho.
Sofía dio un paso adelante, apoyando la carpeta sobre la mesa. Sus uñas a rayas rojas y negras rozaron el papel. Sus ojos buscaban algo más: un indicio en la expresión de Álvaro, una rendija de comprensión, una tregua en la guerra implícita.
—¿Qué sabes tú, entonces? —preguntó quedo, midiendo cada palabra—. Lo que Viviana todavía no ha descubierto.
Por un momento, la sala quedó congelada en un silencio vibrante. El rostro de Álvaro se endureció aún más, pero luego sus labios se curvaron en una media sonrisa que no alcanzó sus ojos.
—Sofía —susurró, dejando la carpeta a un lado y extendiendo una mano—. No firmaremos solo un papel. Firmaremos un pacto de supervivencia. Pero hay algo que debes saber. Algo peligroso. Algo que puede destruirnos a ambos, incluso antes de que este matrimonio exista.
Ella sintió un escalofrío desde la nuca hasta la punta de los dedos. El velo de misterio se levantaba, dejando entrever una realidad que la iba a arrastrar, inexorable, hacia el abismo.
Antes de que pudiera replicar, el timbre seco de su teléfono cortó el aire. Sofía vio la pantalla, y esa sola imagen congeló su corazón.
Un mensaje nuevo: un nombre desconocido y solo cuatro palabras que, como una daga invisible, hundían la duda en su pecho.
"Sé lo que escondes."
Álvaro alzó la vista hacia ella, límpido y sin apartar la mirada.
—Esto no ha hecho más que empezar.
La tormenta afuera estalló con furia, y la ciudad entera pareció contener el aliento.
¿Quién estaba jugando con sus vidas? ¿Qué demonios ocultaba Sofía realmente?
El contrato estaba listo para ser firmado. Pero el peligro acechaba en las sombras.
Y el matrimonio sin amor, acababa de convertirse en un juego mortal.
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(Fin del Capítulo 1)